Las vamos dejando arrinconadas porque no nos salen bien a la primera, o simplemente, las guardamos y no nos acordamos más de ellas hasta que abres una bolsa y encuentras un amago de abrigo...
Lo empecé el año pasado, tuve un pequeño problema con el forro y lo abandoné hasta esta semana que lo he terminado, le puse forro nuevo, trabillas y mucho amor..jajaja
